A los caballos les ponen herraduras para evitar que desgasten demasiado rápido sus pezuñas... y evitarles así dolor de pies. A algunos gitanos y otros desheredados de Madrid les pusieron también una herradura. Por encima, por debajo y también por fuera.
Una Herradura que es un edificio, un tablao, un teatro de protección social.
Pero a estos caballos de dos patas les siguen doliendo las pezuñas. De tirar del carro. O quién sabe... quizás sea de tanto bailar. De tanto bailarle a la vida con ritmos de rebelión, de desafío sordo y cotidiano al reloj de las horas del trabajo para la reproducción del capital.
La herradura son relatos, imágenes, susurros. Los palos del flamenco serán aquí el compás de un cante a la existencia de esas divergencias cotidianas... Un cante lleno de convicción y ligereza, porque tanto la herida como la firme resolución a la no renuncia están ya muy dentro... y porque fuera la muerte acecha...
Una Herradura que es un edificio, un tablao, un teatro de protección social.
Pero a estos caballos de dos patas les siguen doliendo las pezuñas. De tirar del carro. O quién sabe... quizás sea de tanto bailar. De tanto bailarle a la vida con ritmos de rebelión, de desafío sordo y cotidiano al reloj de las horas del trabajo para la reproducción del capital.
La herradura son relatos, imágenes, susurros. Los palos del flamenco serán aquí el compás de un cante a la existencia de esas divergencias cotidianas... Un cante lleno de convicción y ligereza, porque tanto la herida como la firme resolución a la no renuncia están ya muy dentro... y porque fuera la muerte acecha...
112 páginas, formato 135 x 190 mm, encuadernación rústica cosida
PVP: 14,00 euros (IVA incluido)
ISBN: 978-84-937973-3-1
PVP: 14,00 euros (IVA incluido)
ISBN: 978-84-937973-3-1
PVP: 14,00 euros (IVA incluido)
